
"Únicamente cuando se pierde todo somos libres para actuar".
Imagen: Cuadro de la preciosa artista M.Barada.Mil gracias por cedérmelo.
Chapter One: Bautismo
Sigues sin entender que lo hago por vicio. Sencillamente, soy así. Un vicioso. Un crápula. Un degenerado conmigo mismo. No busques más. No hay más. Podría estar toda la noche inventando remilgadas excusas para justificarme. Olvídalo, no lo haré. Mi hiriente frialdad contigo escapa a cualquier intento racional o sentimental. Así que, no esperes otra cosa. No esperes nada. Eres la primera de la lista: tu nombre en negrita subrayada. He decidido poner fin a todo. He decidido ponerme fin, y tú eres el principio. Me sentía en el deber de contarte todo esto. No puedo retenerte, no quiero hacerlo. Puedes intentar comprenderlo o no, permanecer sentada a la mesa e ir levantando las cartas o abandonar la partida. No puedo pedirte nada porque no podrás pedirme nada. Es así como pienso combatirlo. Me estoy bautizando. Necesito hacerlo o acabaré volviéndome tan loco como crees que estoy en este momento. Y lo creas o no, no lo estoy.
No tengo plazos ni fecha de caducidad premeditados. No tengo trazado ningún plan maestro. Por no tener, no tengo ni pensado como llevarlo a cabo. Inercia, de eso te hablo. Soy un péndulo que se deja llevar por la gravitación social. Soy un péndulo que oscila en el ponderoso destino.
Voy a dejarme aplastar por el peso de los días. No hay vuelta de hoja. Vagabundearé por mi conciencia hasta encontrarme o perderme para siempre. Esta mañana me puse al día y quedan 2780 euros en mi cuenta de ahorros. No precipitaré nada. El alquiler, las facturas, la comida…reduciré todo a su mínima expresión. Me abandonaré a eso desde el mismo momento en el que salgas por esa puerta. No voy a hacer nada al respecto de nada.
¿Y después?
De eso se trata, no es tan difícil de asimilar. Simplemente, no hay un después. Las agujas del reloj marcan las 23:45:23, ahora es después. Las 23:45:26, ahora es después. Las 23:45:29, ahora es después. Sigo aquí, sigues aquí, ahora es después. Fabuloso ¿verdad? De hecho te agradecería que al salir tiraras ese trasto en el contenedor de abajo. No necesito ningún tipo de marcador.
Te estoy hablando del azar, resumiré todo al azar. Cada instante de mi existencia estará regido por él. Cada encuentro será fortuito. Todo me alcanzará chocándose de bruces conmigo. Y lo aceptaré, y lo abrazaré, y lo desearé, y lo amaré.
Y al final, la única huella que dejaré saldrá de mi puño. Si aprendo algo o alcanzo alguna conclusión, le pondré mi rubrica. Lo llamaré:
“Manual de autodestrucción, por Mikel Zalayeta”.
Tanto si deseas quedarte como si no: Bienvenida al primer capítulo de esta historia. Bienvenida al epílogo de mi vida.